¿Quieres que tus hijos aprendan a cuidar su dinero? ¡Actúa como un banco!

Con la idea de escribir algo para el próximo Día del Niño, dentro del equipo de ComparaGuru.com recordamos qué hacíamos con el dinero cuando éramos niños.

Algunos dijeron que sus papás les daban “mesadas”; otros, que sólo recibían “domingo”, y otros más, que hacían “negocios” con amigos para ganar unas cuantas monedas.

Unos tenían una meta clara de ahorro, incluidos videojuegos (en mi caso), y otros lo gastaban en dulces o juguetes poco después de que lo recibían.

Entonces sacamos algunos puntos de cómo los padres pueden fomentar una cultura financiera en sus hijos. Aquí nuestras conclusiones:

  • Enséñale a tu hijo a ganarse el dinero: Para que los niños entiendan el valor del dinero (y, de paso, del trabajo) es importante enseñarles a ganárselo. Dales una tarea de acuerdo con su edad –que no sea una obligación de la casa– y “págales” una cantidad proporcional. Así sabrán que los billetes no caen del cielo (y tampoco “se compran” en los cajeros, como algunos niños creen).
  • Enséñale qué es el interés y qué es la deuda: Acércalos a estos conceptos de la manera más simple. Por ejemplo, si te piden prestado para comprarse algo, ponles un plazo de pago y un pequeño interés, en caso de que no te lo devuelvan a tiempo; así entenderán que la deuda crece si incumples. También muéstrales cómo funciona el interés a su favor. Pídeles algunos pesos y no les pagues a tiempo, para que les devuelvas un poco más y sientan “la magia” de recibir intereses.
  • Enséñales a ahorrar para algo a corto plazo y algo a largo plazo: Siéntate con ellos y ayúdalos a establecer metas de ahorro a corto plazo y a largo plazo; todos sabemos que ahorrar es más fácil cuando tenemos un objetivo en mente. Incluso puedes jugar al fondo de ahorro y decirles que tú les pondrás un peso por cada peso que ellos ahorren.
  • Enséñales a pagar por algo que hayan roto por descuido o perdido: Una buena forma de que tus hijos entiendan que a veces hay que pagar cosas necesarias –sin que te resientan– es que los hagas pagar por algo que hayan roto (por descuido) o perdido. Así sabrán que las cosas tienen un valor y hay que cuidarlas.
  • Si tiene edad para tener una cuenta de débito, búscala; si no, empiecen con una alcancía: De cualquier manera, actúa como un banco. Parece duro, pero cuando sean adultos te agradecerán estas lecciones. ¡Feliz Día del Niño (financieramente responsable)!

 

*Este texto fue publicado originalmente el 25 de abril de 2016.

Autor: Enrique Horcasitas

Fecha de la publicación: 03/Ene/2017

Fuente: de información: www.forbes.com.mx

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